viernes, 8 de mayo de 2015

NUEVE LUNAS Y UNA NOCHE





Subir las escaleras lentamente. Los pies hinchados arrastran mi humanidad esperanzada. La rutina de lavarse los dientes, sin mirarse al espejo… ¿o sí? Es la única vez que una panza dignifica. ¡Nueve lunas esperándote, hijo!

Las sábanas envuelven mis sueños. Adivino tu carita, tus manos, tu tibieza. ¿Tibieza? ¿Es eso que corre entre mis piernas? ¡Aguas calientes! ¡Ya quieres llegar a mis brazos!

El vientre se contrae y los dolores comienzan. Corridas, idas y venidas. ¡Hay un padre allí! Que se confunde, apura y también te espera.

Luces blancas, camas, manos que se afanan. Pesadilla de dolores, miedos, desgarros. Entregar el cuerpo a la vida. ¡Fuerza! ¡Puje! Aferrar los barrotes y traer el tesoro que no quiere abandonar mi carne.

Luces blancas, rojas, azules. Y un maullido que te anuncia.

¡Es una nena! Hija de mis entrañas. Hacedora de vida. Te paso la posta para otra noche atávica.

maría teresa nannini
(publicado en la Antología Cielos por la Biblioteca Dr.Arturo Torres .Córdoba.Año 2014)

4 comentarios: